El carburo de silicio (SiC) es conductor de electricidad, pero su conductividad puede variar según su dopaje y la forma específica de SiC. El SiC es un semiconductor, lo que significa que su conductividad eléctrica se puede controlar introduciendo impurezas (dopaje) en su estructura cristalina.
Existen diferentes tipos de cristales de SiC, como el tipo n y el tipo p:
SiC tipo N: El dopaje con elementos como fósforo o nitrógeno introduce electrones adicionales, mejorando su conductividad.
SiC tipo P: El dopaje con elementos como el aluminio o el boro puede crear "agujeros" (portadores de carga positiva) que también contribuyen a la conductividad eléctrica.



